Precisión ante causas vasculares y estructurales
Realizamos un análisis exhaustivo para descartar causas que puedan mimetizar el dolor, como un aneurisma cerebral o malformaciones arteriovenosas que ejerzan presión sobre el recorrido del nervio. Nuestro protocolo incluye descartar procesos infecciosos como abscesos cerebrales, lesiones congénitas como malformaciones congénitas del cerebro, o incluso efectos de hidrocefalia. Asimismo, evaluamos si el dolor facial es un síntoma aislado o si existen hallazgos de tumores de hipófisis que requieran una atención neurológica más amplia para asegurar la integridad de la función cerebral.



